Motivación

Hoy, después de hablar con amigos sobre nuestras actividades, vuelvo a reflexionar sobre una palabra que es común en el lenguaje de todo emprendedor: motivación. Creo que muchos estarán de acuerdo conmigo en cuanto a que sin motivación es imposible llevar adelante un proyecto. Y hasta vivir se torna complicado.

¿Es posible encontrar motivación, sentirse motivado sin cambiar nuestro modo de pensar?

Pienso que no. Porque la motivación es consecuencia de aquello que pensamos, de nuestras creencias, de nuestros sueños y de la fe que tengamos en nuestra persona. Me siento motivado porque tengo confianza plena en mí y en los proyectos que estoy desarrollando. Me siento motivado porque con cada logro mi confianza aumenta, y esto potencia aún más mi motivación.

¿Cómo voy a estar motivado cuando no creo en lo que hago y al mismo tiempo temo cambiar de actitud?

No hace mucho sentí un vacío insoportable, no encontraba nada que me motivara. Había perdido el entusiasmo casi por completo. Mis proyectos marchaban bien, pero había algo que me estaba faltando para continuar con nuevas propuestas. Busqué en forma desesperada hasta que me hice la siguiente pregunta: ¿Cuales son las actividades que disfruto y que en los últimos tiempos no practico?

Con la respuesta llegó la solución. Un pequeño cambio en las prioridades que me había fijado y el entusiasmo regresó con fuerza. Gozar de libertad financiera es maravilloso, siempre y cuando sepamos qué hacer con esa libertad.

En definitiva, creo que para estar motivados tenemos que desarrollar tareas que nos apasionen, aquellas cosas que haríamos aún en forma gratuita y por amor al arte.

Si ser libres financieramente es fabuloso, disfrutar de esa libertad es colosal.

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